miércoles 29 de junio de 2011

Leer en el bar.

Mi blog debería haber empezado con la lectura de la prensa en los bares, algo a lo que soy muy aficionado, años atrás, pero por alguna razón se ha ido quedando en el tintero.
Hace unos días, al hojear el periódico en el bar, se me despertó el espíritu analítico, en los primeros hojeos tengo que apartar migas de pan de buen tamaño, casi minibocadillos, algunas manchas de aceite nos siguen delatando secuencias, ya en las últimas hojas descubro un trozo del sobrecito del azúcar, el anterior usuario del periódico se había tomado un café después del bocata, tal vez un carajillo.
De verdad que siempre me ha llamado la atención esos lectores ya que la mayoría, por sus semblantes, no me daban la impresión de que supieran leer, o al menos tuvieran importante dificultad en hacerlo. El desorden en el pase de las páginas me lo confirma a diario, algunas pasan sin que ni siquiera fijen la vista en ellas, otras se eternizan sin ningún signo de que les presten atención alguna.
Otros se apoderan de la prensa como si fuera un bien de uso particular, se lo "estudian" a fondo, otros, del mismo club intentan con todo descaro hacer los pasatiemposl, los emborronan y acaban con la paciencia de un deseoso lector que no podrá acceder a ese placer, su tiempo se acabó.
Leer la prensa en el bar no es la mejor opción en este país de hoy.